Más de 37 años dedicados al cuidado de tres de los cinco sentidos obtienen hoy reconocimiento: el doctor, Luis Miguel Amorós, jefe del Servicio de Otorrinolaringología de la Arrixaca, será nombrado miembro numerario de la Real Academia de Medicina de Murcia.
Y para estrenar sillón, un acertijo divertido ¿Qué le pasó al oído de Goya?
- Así, en frío, la mayoría de la gente no sabe a quÉ se dedica la Real Academia de Medicina. Nos suena la RAE, ¿ustedes también se sientan a debatir qué palabras entran el diccionario? Médico, claro…
- (Risas). ¡No, hombre! Éste es un organismo de debate que regula determinados estamentos científicos, al que acceden personalidades importantes a nivel científico.
- Vamos, lo más granado del mundo de las ciencias en Murcia. Debe sentirse tan feliz como Zapatero cuando cogió asiento en el G-20.
- Pues sí. Para la mayoría de los profesionales que se dedican a este mundo supone colmar una aspiración, ya que, además, son tus propios colegas los que te brindan el reconocimiento tu profesionalidad y tus valores.
- Pero antes de hacer ingreso como miembro numerario toca conferencia y qué mejor cártel para un otorrino que hablar de Goya.
- Es que estamos hablando, posiblemente junto con Beethoven, del sordo más ilustre del mundo de la cultura. Por eso, he decidido hacer una patobiografía, es decir, he relacionado su biografía con el desarrollo de su enfermedad, basada en una supuesta historia clínica que realizó un eminente otólogo de la época, Juan Naval, así como en escritos de personas allegadas al genio, y considerando que los diagnósticos de entonces se basaban en premisas y conceptos médicos muy diferentes a los de hoy, que únicamente pudimos superar con la práctica de autopsias. Hasta entonces, sólo presunciones con cierta lógica.
- ¿Y a qué conclusión ha llegado? ¿Tenemos diagnóstico? Y lo más importante, conforme a la medicina actual, ¿tendría cura?.
- Pues hay aproximadamente diecinueve diagnósticos de Goya emitidos. Los más barajados: una intoxicación por plomo, dados los materiales utilizados para pintar en la época, y una sífilis, a tenor de la tempestuosa vida que llevaba el genio de Fuendetodos. De hecho, esta última afección parece la más probable, dado lo súbito de su sordera. Sin embargo, se ha preferido no darle crédito a por el desprestigio que supondría para el maestro. Por cierto, parece ser que la enfermedad la contrajo en un viaje a Sevilla, dicen las malas lenguas que acompañado de Cayetana de Alba. Por lo que respecta a la cura, parece improbable, ya que el tratamiento para una pérdida total de audición debe ser de urgencia, porque, si no, no es imposible recuperar este sentido. No obstante, el caso de Goya fue el que llevó a Godoy a fundar el primer colegio de sordomudos en España.
- Parece que los altos estamentos no se movilizan hasta que algo les toca de cerca.
- Esa es la sensación que muchos tenemos. Cuando, por ejemplo, a un juez le toque una injusticia de cerca, algunas cosas cambiarán.
- No obstante, este problema, todo un drama para el artista, nos brindó a un Goya más huraño pero también más profundo.
- Y probablemente al mejor de todos, artísticamente hablando, en el que aparecieron los cuadros más oscuros e impactantes, ¡pero es que esa era la forma de comunicar lo que llevaba dentro! Estas limitaciones le vuelven a uno más intimista y suspicaz. Curiosamente, su pintura permite también intuir que utilizaba el lenguaje de signos, si observamos las manos en sus obras.
Fuente: www.laverdad.es



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